Las patentes de Apple ya son todo un clásico, son una forma más de demostrar que la compañía va a la vanguardia de sus competidores. Ahora, la firma de Cupertino acaba de registrar una para limitar la función de la cámara de fotos del iPhone, y de este modo asegurarse que los usuarios hacen un uso indebido de la misma.

Este sistema patentado permitiría bloquear la cámara de los terminales en el momento en el que ésta detecte una señal de infrarrojos, algo que podría ocurrir en un cine, en un museo, en un concierto o en aquellos lugares en los que estaría prohibido grabar vídeos o hacer fotografías.
De este modo, la compañía estaría aportando su granito de arena para acabar con la copia ilegal de contenido y aumentar la seguridad de sitios restringidos, aunque, por otro lado, estaría censurando la libertad de un usuario en hacer lo que guste o crea conveniente con su terminal, sin duda un tema muy delicado e interesante para debatir.